Jueves 17.10.2019

San Miguel de Tucuḿan

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SMTuc


04/10/2019

Tucumán

ESPACIO CEDIDO

Con una carpa en plaza Independencia concientizaron sobre los derechos de los Adultos Mayores

El aumento de la expectativa de vida es uno de los grandes logros de la humanidad y uno de los más grandes desafíos para la salud pública. En ese sentido se trabaja, de manera intensa, desde el Programa de Atención Integral del Adulto Mayor, para asegurar el reconocimiento de nuestros adultos mayores como sujetos de derechos con autonomía e independencia.

 

En el marco del Día Internacional del Adulto Mayor se programó una serie de actividades que se desarrollarán todo el mes, así lo comentó la doctora Nilda Roldán, referente del Programa de Atención Integral del Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública, con el objetivo principal de “luchar por la igualdad en la vida”.

 

Junto a distintas organizaciones, los adultos mayores participaron de una jornada de concientización y promoción que se desarrolló en plaza Independencia con una carpa y un stand, del que participaron la división de Oncología, el programa de Lucha Antitabáquica, división Nutrición y el equipo de la policlínica Villalonga donde se implementó un proyecto de búsqueda activa de adultos mayores en situación de vulnerabilidad.

 

“Con esto mostramos que la persona mayor tiene su lugar, remarcando el lema de esta año dirigido a luchar contra las desigualdades y la discriminación que se producen solo a raíz de una edad cronológica”, destacó la doctora Roldán, recordando que Argentina adhirió a la ratificación en el año 2017 de Chile de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, un gran avance para avanzar en el tema de los derechos en la vejez.

 

En la Argentina la expectativa de vida de un hombre es de 79 a 80 años, y de una mujer de 81 a 82 años, este aumento representa uno de los grandes logros de la humanidad, y plantea al mismo tiempo uno de los más grandes desafíos para la salud pública: poder envejecer saludablemente. “Que yo pueda tener una enfermedad no me discapacita, no me hace perder autonomía ni independencia, en eso trabajamos muy fuerte desde el programa, en un cambio de mirada, capacitando al personal en ese sentido, para involucrar al adulto mayor a todas las estrategias de promoción y prevención”, añadió la doctora Roldán.

 

Con una amplia convocatoria, los adultos mayores pudieron consultar sobre distintas inquietudes como enfermedades de Párkinson y Alzheimer, y también de violencia y maltrato, trabajando en este último aspecto en un protocolo de acción que sensibilice a la comunidad sobre el tema, para no naturalizar el abuso. “Se ve mucha vulnerabilidad que se naturaliza por miedo y por desconocimiento, estamos asesorando intensamente sobre eso, como también concientizando en reconocerlos como sujetos de derechos que pueden ejercer plenamente su ciudadanía, tenemos un largo camino que recorrer para que la comunidad y ellos mismos también se visualicen como ciudadanos activos”, puntualizó.


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