Sábado 21.10.2017

San Miguel de Tucuḿan

17º H 93%
SMTuc


30/06/2017

Tucumán

EJEMPLO DE VIDA

Decidió cumplir su sueño de estudiar Comunicación y sigue trabajando como conserje de la facultad

Por: Luciana Nadales
Se trata de Edgardo Santillán de 48 años. Además de esposo y padre de tres hijos, es estudiante de Comunicación Social y conserje de la Universidad. ENTREVISTA EXCLUSIVA.
"Un día me paré frente a mis compañeros y les pedí que no me trataran de usted, quería ser uno más de ellos"

-Edgardo-





"Siempre me gustó comunicarme con la gente", fue una de las expresiones con las que se dio comienzo a esta entrevista. 


Ejemplo en la Universidad

Hace más de veinte años que Edgardo le dedica su vida a la UNSTA (Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino) realizando tareas de limpieza y mantenimiento. "Hago de todo, acomodo cables, limpio pisos, lo que me pidan y necesiten", expresa con una ferviente sonrisa y brillo en sus ojos. Al instante uno puede darse cuenta de la alegría que le provoca el respeto y valor que se ganó en este lugar a lo largo de estos años. Ingresa a la institución a las 14 horas y se retira a las 22. Edgardo se emociona al recordar diferentes momentos vividos junto a los que ahora son sus maestros de carrera y que recorrieron juntos como alumnos de la universidad. 


Su familia: Su gran apoyo

Casado a los 21 años con su gran amor y con tres hijos adolescentes, tomó la decisión de luchar por el sueño que en algún momento vio como perdido, que era, estudiar la carrera de Comunicación Social y llegar algún día a los medios. "Me veo más trabajando en una radio pero si se me da la oportunidad de participar en televisión también lo hago, me animo a todo, me encanta". Con respecto a su esposa, el dice "ella me bancó mucho" y reconoce que sus hijos se mantienen presentes en cada minuto apoyandolo y dandole fuerza para seguir. "Todo lo que tengo me costó sudor y sangre", dice Edgardo. 


Futuro comunicador y ejemplo

"El tema de los estudios era algo pendiente en mi vida", expresa mientras se ríe e intenta contarme una de sus anécdotas con sus nuevos compañeros. El año pasado había decidido estudiar locución pero por razones personales y sobre todo económicas no pudo hacerlo. Este año tomó la gran decisión y se lanzó a la aventura de, además de dedicar tiempo a sus hijos, esposa e incluso madre, trabajar varias horas por día en la facultad, comenzar a estudiar e intercambiar fotocopias con sus nuevos compañeros, para él ya considerados sus nuevos amigos. Entre lapiceras y cuadernos, risas y miradas llenas de concentración en una pizarra, Edgardo convive en esta Universidad todos los días de su vida, manteniendo la esperanza de poder algún día ser un gran comunicador. 


La imagen puede contener: 1 persona

Se puede decir que Edgardo se convirtió en un claro ejemplo de lucha y sacrificio para todos sus compañeros y maestros de la Universidad. 

Recomienda esta nota:




Ampliar (1 fotos)
Tags