Lunes 18.12.2017

San Miguel de Tucuḿan

21º H 66%
SMTuc


07/10/2017

Tucumán

SEIS MESES DE DESIDIA E INDIFERENCIA

El derrumbe de la escuela 295, insólitas respuestas del Ministro de Educación y las aulas móviles

El tenso diálogo entre Documento y Lichtmajer. Desde la Legislatura, el silencio de Rojkés y el pedido de medidas urgentes de Canaleda. Luego de una investigación periodística se mandaron aulas móviles a la escuela que se derrumbaba con alumnos en clases.

El primer informe de Documento que mostró las imágenes de derrumbe de la escuela N°295 de Alto El Puesto generó distintas reacciones en el Gobierno y en la Legislatura.  El establecimiento, que se encuentra en el mismo estado de destrucción que causaron las inundaciones de marzo pasado, pone en peligro la vida de 60 alumnos y 6 docentes que asisten todos los días a la escuela, ubicada en Graneros, a unos 100 kilómetros al sur de San Miguel de Tucumán.

 

Dos días después de que fuera emitido el programa  Documento –el sábado 9 de septiembre pasado por Canal 10-, el ministro de Educación de la provincia, Juan Pablo Lichtmajer, hizo declaraciones al sitio oficial del Gobierno que sorprendieron por contradecirse con la realidad. Por un lado, aseguró que la escuela 295 tiene medidas de seguridad para los alumnos. Cuando las cámaras de Documento registraron, hace dos semanas, los puntos más peligrosos del edificio, no se visualizó ninguna medida de seguridad. Lo único que dividía el área habilitada de la parte en derrumbe es una precaria tela de alambre, que, incluso, fue puesta por los mismos padres para impedir el avance de los chicos. Para conocer “esas medidas” que dice el ministro, Documento intentó hablar vía telefónica infructuosamente con el director de Defensa Civil, Fernando Torres.

 

El ministro también afirmó  que se reacondicionaron las áreas más afectadas de la escuela por las últimas inundaciones. Según puede verse en las imágenes y los testimonios de padres y familiares de los alumnos, no se hizo ninguna obra de remodelación desde el 27 de marzo pasado, cuando el agua arrasó con más del 50% del edificio.

 

Al ingresar al establecimiento, se puede ver que gran parte del patio fue devorado por los socavones.  En tanto,  la cocina, el  comedor y una sala de dibujos están prácticamente derrumbados, tal como quedaron el día de las inundaciones. Incluso muchos padres se quejan porque en estos seis meses ni siquiera fueron demolidos para evitar nuevos derrumbes.

 

El jardín de infantes está clausurado, al borde del socavón que rodea la parte trasera del edificio, con más de 10 metros de profundidad, un verdadero precipicio.

 

El avance del agua también inutilizó las 18 netbooks que tenían los chicos para aprender computación. Madres contaron a Documento que nunca más volvieron a funcionar y quedaron tiradas, como una muestra más del desastre.

 

En la actualidad sólo funcionan dos aulas para clases y otra se convirtió en cocina.  Todas las imágenes y los testimonios recogidos por Documento demuestran que no se hizo ninguna obra de remodelación ni de prevención en esta escuela del sur tucumano.

 

Luego de conocerse estas declaraciones, Documento fue a Casa de Gobierno y tuvo un tenso diálogo con el ministro Litchmajer, en el marco de la conferencia del primer Congreso Internacional de Calidad Educativa. (ver programa)

 

Reacciones en la Legislatura

 

En la Legislatura, la reacción fue dispar.  Documento solicitó una entrevista con la presidenta de la comisión de Educación del parlamento, Silvia Rojkés, exministra de Educación de la provincia, durante el gobierno de José Alperovich, pero no hubo una respuesta.

 

El legislador radical José Canelada, miembro de la misma comisión, hizo declaraciones vía telefónica. Calificó de “vergonzosa” la situación de la escuela 295 y pidió al PE que tome medidas urgentes.

 

“Me parece gravísima la situación de la escuela 295 , por ello envié una nota al Ministro de Educación  para que tome medidas de manera urgente. No hay que perder de vista que tiene dos normas que le dan las herramientas de urgencia para actuar. Desde el 2005 hay una declaración de emergencia edilicia que abarca a las escuelas. Además hay un decreto del gobernador (Juan Manzur) de emergencia hídrica, social y comunitaria que abarca a Alberdi, La Cocha, Graneros y Simoca. Con estas normas excepcionales, es injustificable que no hayan actuado. No hay explicación razonable para no actuar”, alertó.

 

“Me parece un acto de hipocrecía absoluta y una burla que se realice un congreso de calidad educativa en la provincia. ¡Qué calidad educativa puede discutir Tucumán mientras se cae a pedazos una escuela, situada al borde al abismo”, lanzó.

 

Canelada también recordó un caso similar en la escuela Marcelina del Carmen Díaz Ibañez de Gómez, de la localidad de La Puerta  Marapa, en  Alberdi, que fue afectada por las inundaciones en 2012, y  llevó cuatro años al Gobierno dar una solución.  Por último, el parlamentario radical no descartó, en caso de que no se tomen las medidas urgentes, recurrir a la Justicia para velar por los derechos de educación y de la vida para los docentes y alumnos que asisten a la escuela de Alto El Puesto. También aseguró que dio conocimiento al ministro de Derechos Humanos de la Nación, Germán Carlos Garavano.

 

Clases en medio del derrumbe

 

Lo cierto es que el estado de derrumbe de la escuela refleja que pasaron casi seis meses del desastre de las últimas inundaciones y todo sigue igual. Los padres pidieron aulas móviles como una medida transitoria para que sus hijos no pierdan clases. Desde el Gobierno se habla de la promesa de una nueva escuela, que con suerte estará concretada para fines del año que viene. Hasta tanto, luego de que la noticia tomara repercusión nacional en Telenoche con un completo informe del periodista Gustavo Tubio, las autoridades mandaron aulas móviles y cercaron los lugares que revisten peligro para quienes asisten a la escuela.


Recomienda esta nota:




Ranking