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12/04/2018

Mundo Loco

UN VUELO INOLVIDABLE

VIDEO: 50 payaterapeutas tucumanos sorprendieron a los pasajeros de un avión

Con chistes y juegos, un grupo de payaterapeutas que viajaron con destino a Ushuaia, alegraron a los pasajeros.
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(Foto: Agencia Tucumán)

Violetas, naranjas furiosos, verdes intensos, pelucas, pantalones de colores y la infaltable nariz roja le dieron un marco muy diferente al habitual al aeropuerto Benjamín Matienzo, de San Miguel de Tucumán. Los pasajeros, sorprendidos con la escena, veían ir y venir a decenas de payasos entre los mostradores del check-in. Pero la sorpresa mayor fue cuando todos ellos también subieron al vuelo 1586, de Aerolíneas Argentinas, con rumbo a Córdoba.
Fue a las 9 de ayer cuando comenzó este viaje tan diferente para tripulación y para los pasajeros, ya que entre ellos iban 50 payaterapeutas con sus vestimentas coloridas, dispuestos a todo para alegrar con sus juegos los 55 minutos de vuelo.
Juan, un cordobés de 30 años, abrió sus ojos bien grandes cuando, al llegar a su butaca, dos payaterapeutas lo invitaron a sentarse. Luego expresó: “Realmente va a ser un viaje diferente, no lo puedo creer”. El avión fue hasta la cabecera de la pista, comenzó a acelerar y el tradicional ruido de las turbinas fue apagado por los aplausos y risas de los pasajeros incitados por los clowns.
Roberto y su esposa, que viajaban a Córdoba por negocios, reían sin parar y expresaron, mientras sacaban fotos con sus celulares, que se sentían “como niños”: “No lo podemos creer. Cuando les contemos a nuestros hijos nos van a envidiar”.
Hasta la tripulación vivió momento risueños y jocosos. Se prendieron con los juegos. El capitán, Tomás Wechler, tras dar los datos del vuelo e información del viaje, explicó: “Nos acompañan miembros de la Fundación Payaterapeutas que van hasta Ushuaia para realizar capacitaciones sobre su actividad”. Tras ello pidió un aplauso, que fue respondido con muchas ganas por todos los pasajeros.
“Es la primera vez que tenemos un vuelo con estas características. Va a ser inolvidable para nosotros. Estamos acostumbrados a ver futbolistas, artistas, pero nunca con tantos payasos. Fue un gusto para todos nosotros hacerlo”, explicó el comisario Rodrigo Perel, en nombre de sus compañeros Ignacio De Luca y Analía Gómez, y el copiloto Juan José Vazquez.
Inés, que iba rumbo a Comodoro Rivadavia, incluso se lamentó de no poder seguir con el grupo: “Fue un viaje inolvidable, me reí si parar, lastima que tengo que ir en otro avión”.
La payaterapeuta Alejandra Acosta, presidente de la fundación, explicó que este viaje se viene planificando desde hace tiempo, pero que los tiempos se aceleraron hacia fines de 2017 cuando decidieron que un grupo de ellos viaje a Tierra del Fuego. “Yo viajo desde hace cinco años para realizar un taller de risa y siempre nos pidieron que vayamos para que capacitemos en lo que hacemos”, contó.
El payaso de hospital, que trabaja con los pacientes para mejorar su estado de ánimo, tiene un lugar en los centros médicos tucumanos y tienen aval del Ministerio de Salud provincial. En esta caso, los propios payasos se pagaron sus pasajes vendiendo bonos contribución.
El aeropuerto de Córdoba recibió a los payaterapeutas, que hicieron de las suyas durante la espera. Risas y juegos le dieron una vida diferente a una estación habituada más al silencio y al murmullo de conversaciones. Hasta el bar fue copado por payasos. Las caras del publico mostraban sus sorpresa y, tras ese primer impacto, la sonrisa ya había iluminado una jornada medio nublada en la Docta.
 
 

Violetas, naranjas furiosos, verdes intensos, pelucas, pantalones de colores y la infaltable nariz roja le dieron un marco muy diferente al habitual al aeropuerto Benjamín Matienzo, de San Miguel de Tucumán. Los pasajeros, sorprendidos con la escena, veían ir y venir a decenas de payasos entre los mostradores del check-in. Pero la sorpresa mayor fue cuando todos ellos también subieron al vuelo 1586, de Aerolíneas Argentinas, con rumbo a Córdoba.

Fue a las 9 de ayer cuando comenzó este viaje tan diferente para tripulación y para los pasajeros, ya que entre ellos iban 50 payaterapeutas con sus vestimentas coloridas, dispuestos a todo para alegrar con sus juegos los 55 minutos de vuelo.

El vuelo inolvidable de los miembros de la Fundación Payaterapeutas. (Foto: Agencia Tucumán)Foto: (Agencia Tucumán)

Juan, un cordobés de 30 años, abrió sus ojos bien grandes cuando, al llegar a su butaca, dos payaterapeutas lo invitaron a sentarse. Luego expresó: “Realmente va a ser un viaje diferente, no lo puedo creer”. El avión fue hasta la cabecera de la pista, comenzó a acelerar y el tradicional ruido de las turbinas fue apagado por los aplausos y risas de los pasajeros incitados por los clowns.

Roberto y su esposa, que viajaban a Córdoba por negocios, reían sin parar y expresaron, mientras sacaban fotos con sus celulares, que se sentían “como niños”: “No lo podemos creer. Cuando les contemos a nuestros hijos nos van a envidiar”.

Hasta la tripulación vivió momento risueños y jocosos. Se prendieron con los juegos. El capitán, Tomás Wechler, tras dar los datos del vuelo e información del viaje, explicó: “Nos acompañan miembros de la Fundación Payaterapeutas que van hasta Ushuaia para realizar capacitaciones sobre su actividad”. Tras ello pidió un aplauso, que fue respondido con muchas ganas por todos los pasajeros.

El vuelo inolvidable de los miembros de la Fundación Payaterapeutas. (Foto: Agencia Tucumán)Foto: (Agencia Tucumán)

“Es la primera vez que tenemos un vuelo con estas características. Va a ser inolvidable para nosotros. Estamos acostumbrados a ver futbolistas, artistas, pero nunca con tantos payasos. Fue un gusto para todos nosotros hacerlo”, explicó el comisario Rodrigo Perel, en nombre de sus compañeros Ignacio De Luca y Analía Gómez, y el copiloto Juan José Vazquez.

Inés, que iba rumbo a Comodoro Rivadavia, incluso se lamentó de no poder seguir con el grupo: “Fue un viaje inolvidable, me reí si parar, lastima que tengo que ir en otro avión”.

La payaterapeuta Alejandra Acosta, presidente de la fundación, explicó que este viaje se viene planificando desde hace tiempo, pero que los tiempos se aceleraron hacia fines de 2017 cuando decidieron que un grupo de ellos viaje a Tierra del Fuego. “Yo viajo desde hace cinco años para realizar un taller de risa y siempre nos pidieron que vayamos para que capacitemos en lo que hacemos”, contó.

El vuelo inolvidable de los miembros de la Fundación Payaterapeutas. (Foto: Agencia Tucumán)Foto: (Agencia Tucumán)

El payaso de hospital, que trabaja con los pacientes para mejorar su estado de ánimo, tiene un lugar en los centros médicos tucumanos y tienen aval del Ministerio de Salud provincial. En esta caso, los propios payasos se pagaron sus pasajes vendiendo bonos contribución.

El aeropuerto de Córdoba recibió a los payaterapeutas, que hicieron de las suyas durante la espera. Risas y juegos le dieron una vida diferente a una estación habituada más al silencio y al murmullo de conversaciones. Hasta el bar fue copado por payasos. Las caras del publico mostraban sus sorpresa y, tras ese primer impacto, la sonrisa ya había iluminado una jornada medio nublada en la Docta.


Fuente: Clarín

 
 



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